Una muy bien pensada y planificada estrategia política informativa cobra cuerpo en el ámbito de la oposición. Campaña del miedo y el terror dirigida a encauzar comportamientos y decisiones.
Por un lado, destaca la supuesta intención de dialogar, el apoyo a la mediación y la invitación a presidentes de la región al rescate de la democracia y restitución de los derechos. Por el otro, la procura de más firmas de apoyo a la transición, acuerdo al que se adhiere la asociación de “Venezolanos perseguidos políticos en el exilio”. Por si las dudas, expertos aclaran que la palabra “transición” no se puede utilizar para decir que se busca un golpe de Estado y precisan que, en politología, el término apunta hacia la democracia.
Desde medios y redes claman estar sometidos a persecución y encarcelamiento, víctimas de feroz represión contra la disidencia. Cizañeros afirman que “el endeble régimen de Maduro” ha perdido el apoyo de aliados internacionales como Correa y Morales.
Se denuncia intensificación de la ofensiva contra jóvenes y opositores. La muerte de liceísta en Táchira no sería un caso aislado y lo relacionan con otros seis estudiantes ajusticiados que “habrían sido torturados en cuarteles del país”. Irresponsablemente, se asevera la existencia de escuadrones de la muerte conformados por funcionarios de las policías regionales.