En las elecciones de 2008 me presenté como candidato a la alcaldía de Maracaibo y mi tema de campaña principal fue la inseguridad, exponiendo propuestas en materia de seguridad ciudadana y utilizando como símbolo de marketing político un chaleco anti balas. Dicha estrategia no generó el resultado, ni el impacto esperado en los electores, asunto que nos exigió ser más creativos y de pensar en algo que pusiera a la gente a hablar sobre la desnudez de la ciudad y a reflexionar sobre un hecho notable, que aunque era evidente, la gente prefería callar.
Como estrategia de “benchmarketing” copiamos la campaña de Albert Rivera, hoy candidato presidencial del partido de los Ciudadanos de España, quien se presentó en una valla semi desnudo develando la transparencia y el nacimiento de su partido político, asunto que me pareció irreverente y ante la desigualdad de mi candidatura contra los rojos y los azules en tiempo y dinero, emulé la campaña de Rivera y aparecí en una publicidad al lado de un rancho de tres pisos desnudando la realidad de Maracaibo oeste, señalando el abandono del alcalde y gobernador que aspiraban inversamente repetir en sus cargos.
El tiempo ha pasado y no solamente sigue el oeste de Maracaibo desnudo, también el Zulia lo está y nadie quiere hablar de eso, nadie quiere ponerle el dedo en la llaga, es preferible callar, se olvidaron de los proyectos ofrecidos para el Estado (Puente Nigale, Puerto Bolívar, Ferrocarril del Zulia, Desarrollo Agrario Socialista de la Planicie de Maracaibo; Acueducto de la Costa Oriental del Lago; entre otros), la desnudez en inseguridad, pobreza, miseria, desempleo, servicios públicos y baja calidad de vida de miles de zulianos es evidente.
El Zulia ha sido desatendido por un gobernador que aún no ha asumido que el estado cuenta con 21 municipios y que cada uno de ellos tiene características y necesidades muy particulares que él debe atender. Un gobernador quien debe estudiarse y aplicar el artículo 166 de la Carta Magna y constituir el Consejo de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas para vestir al Zulia ante su desnudez.
