Karina Bechara sobrevivió al doble terremoto del 24 de junio en Caraballeda, cuando el edificio donde vivía colapsó y quedó atrapada durante 23 horas bajo los escombros. El rescate se produjo después de una intensa búsqueda entre los restos de la estructura y, aunque logró salir con vida, perdió ambas piernas a causa de las graves lesiones sufridas.
El momento del derrumbe
Bechara estaba en su apartamento, en las residencias Mar de Leva, en la avenida principal de Caraballeda, cuando comenzó el fuerte movimiento telúrico. Contó que todo se sacudía con violencia, los objetos caían y el ruido del colapso le resultó imposible de olvidar. Antes de que el inmueble cediera por completo, logró colocarse en posición fetal, protegerse la cabeza con los brazos y cubrirse las piernas, en un intento por resguardarse del impacto.
En medio de la oscuridad, la sobreviviente notó que un mueble pesado le aprisionaba las extremidades inferiores. Para mantenerse consciente durante las largas horas de espera, se valió de un reloj que llevaba en la muñeca. Según relató, el tiempo bajo el concreto fue una mezcla de dolor, silencio y fe, mientras permanecía a la expectativa de que alguien pudiera ubicarla.
La señal que permitió encontrarla
La localización de Karina se produjo gracias a su perrita, que ayudó a orientar a su hija y al novio de esta hasta el punto exacto donde permanecía atrapada. Después de escuchar las primeras voces, la mujer pidió que no la dejaran sola, mientras continuaban las réplicas en la zona. Bomberos y socorristas iniciaron entonces las maniobras para extraerla entre los restos del edificio.
Entre el personal que participó en el rescate estuvo un efectivo de los Ángeles de la Autopista, quien logró sacarla con vida. Más tarde se confirmó que, debido al aplastamiento y a la severidad de las heridas, Bechara perdió ambas piernas, aunque conserva la voluntad de seguir adelante y de someterse al proceso de recuperación que requiere su caso.
Una nueva etapa de recuperación
La familia de Karina dispuso canales de ayuda para cubrir los gastos de prótesis, clínica y rehabilitación. Entre ellos figura una campaña de recaudación en la cuenta de Instagram de su hija Jeanette, además de un contacto telefónico directo para quienes deseen colaborar. La mujer, que recordó con afecto a La Guaira, aseguró que entiende que la vida cambia en instantes y que hay que aprovecharla al máximo.
