La prohibición de la usura se remonta a las raíces legales y éticas de la civilización, siendo propuesta por los primeros cristianos; “San” Agustín, que la define como toda transacción en la que una persona espera recibir más de lo que ha dado, consideraba la usura tan prohibida, que cualquier beneficio obtenido de ella ni siquiera podía darse como limosna.
Esta cita del Antiguo Testamento, expresa temor a Dios y prohíbe utilizar la usura contra los hermanos. La usura fue rechazada categóricamente, porque representa la forma de comercio más depravada y la más odiosa, según Aristóteles y Platón afirmaba que la usura era anti natura y la condenaba porque enfrenta inevitablemente a una clase contra otra, por lo tanto es destructiva para el Estado.
En Venezuela la usura o especulación está presente en casi todos los sectores, afianzándose con el golpe económico luego de la muerte del presidente Chávez, al inicial por la inestabilidad del mercado cambiario, desatando la especulación en el dólar paralelo que se profundizó en la frontera con Colombia por el contrabando y el diferencial de 7100% entre las dos tasas de cambios 1Bs/216 pesos y especulativa 1Bs/3 pesos. Este diferencial, aunado al error de comenzar Simadi con su precios por el techo (177 Bs/US$), cuando debería ser por el precio bases (30Bs/US$), consolidó al dólar today que no está regido por la oferta y demanda sino la especulación, para convertirlo en el precio referencial de la reposición de las mercancías de los empresarios, conllevando al suicidio de sus empresas por los altos costos.
El dólar today logró fijar los precios de los bienes internos, generando una alta inflación y especulación que afecta el bienestar de la población, por los que proponemos una política que permita disminuir el contrabando y la especulación.
