Mientras se buscan fallas y culpables, lo cierto es que desde la MUD se pretende forzar violentamente al Estado para que llame a elecciones adelantadas, es decir, hacer ya mismo las presidenciales que tocan para diciembre de 2018.
Curiosamente las elecciones de gobernadores y alcaldes, todavía sin fecha anunciada, no parecen interesarle mucho a la cúpula opositora pues aunque el CNE fijara fecha mañana, dirigentes antichavistas han dicho que ello no garantiza el cese de los ataques contra el gobierno.
En efecto, hablando de ataques opositores, actualmente dos están desarro llándose ferozmente. Por un lado, en lo internacional, la OEA aplica maniobras arbitrarias para suspender a Venezuela y con ello generar grandes daños económicos, financieros y diplomáticos a nuestro país. Por el otro lado, en lo nacional, se ejecutan guarimbas terroristas que resultan en muertos y heridos a lo largo de varias ciudades así como destrozos terribles contra los bienes de la nación.
Necesario es advertir que ni OEA ni terrorismo tienen fuerza para tumbar al gobierno legítimo del Presidente Nicolás Maduro; sin embargo son capaces de causar un deterioro severo en la vida económica y política de millones de compatriotas por lo tanto tal situación debería evitarse mediante una solución constitucional que respete los derechos de todas las partes en conflicto.
