Tras el doble movimiento sísmico registrado el pasado 24 de junio, gremios empresariales, cámaras regionales y corporaciones sectoriales afiliadas a Fedecámaras estructuraron una red operativa nacional de asistencia para apoyar a los municipios más afectados por la emergencia.
El despliegue del sector privado busca canalizar recursos materiales y operativos hacia las zonas que sufrieron los mayores impactos estructurales y humanos, en coordinación con organizaciones sociales y autoridades presentes en el terreno.
Centros de acopio para recibir insumos básicos
Las cámaras regionales habilitaron sedes en distintas entidades del país para centralizar la recepción y el procesamiento técnico de donaciones destinadas a las familias damnificadas.
Entre las prioridades de recolección están el agua potable, medicinas e insumos médicos esenciales, además de alimentos empaquetados, artículos de higiene personal, colchones, mantas y material de resguardo temporal para comunidades vulnerables.
Para el traslado y la distribución interna de estos cargamentos, diversas empresas de transporte terrestre e industrial pusieron a disposición sus flotas de vehículos de carga y unidades logísticas de despacho.
Maquinaria pesada para despejar zonas afectadas
Más allá de los bienes de consumo, el sector industrial privado reconfiguró sus operaciones de campo para aportar equipos pesados en las zonas cero del desastre.
Empresas de construcción e hidrocarburos movilizaron camiones de carga y maquinaria amarilla, como excavadoras, retroexcavadoras, cargadores y grúas de gran tonelaje, para acelerar la remoción de escombros, la limpieza de vías principales bloqueadas por derrumbes y el apoyo en los protocolos de búsqueda física en edificaciones colapsadas.
