Susana Raffalli pidió este martes que las autoridades nacionales y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) actualicen y precisen el número de personas afectadas por los terremotos del 24 de junio, al considerar que la cifra oficial no refleja la magnitud de la emergencia.

La cifra oficial no convence a Raffalli

La nutricionista e investigadora, creadora del Sistema de Monitoreo, Alerta y Atención en Nutrición y Salud de Cáritas Venezuela, sostuvo en un mensaje en X que el balance de damnificados resulta insuficiente frente al volumen de recursos humanitarios que se está solicitando para atender la crisis.

“Será necesario que OCHA o el estado lleguen cuanto antes a una cifra definitiva de afectados. Insistir que son 17.000 no es consistente con las varias decenas de millones que están solicitando”, escribió.

Críticas al uso de escuelas e instalaciones deportivas

Raffalli también expresó preocupación por algunas de las medidas adoptadas para alojar temporalmente a las familias que perdieron sus viviendas, en especial el uso de escuelas e instalaciones deportivas como refugios.

“Usar las escuelas e instalaciones deportivas para refugiar damnificados es otra acción con daños. Son activos valiosos para rehabilitar y sanar, no están concebidos como dormitorios. Doble daño. ¿Qué pasa con las agencias que asesoran al gobierno? ¿Han tenido alguna voz en esto?”, cuestionó.

Las declaraciones se producen mientras continúan las labores de asistencia y recuperación en las zonas afectadas por los terremotos. De acuerdo con el balance oficial más reciente, la emergencia ha dejado 3.685 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 que perdieron sus viviendas, además de miles de familias que permanecen en refugios temporales o dependen de ayuda humanitaria.

Los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados el 24 de junio, son considerados uno de los desastres naturales más graves de la historia reciente de Venezuela y han movilizado a organismos nacionales e internacionales, que concentran sus esfuerzos en la atención de los damnificados y en la planificación de la fase de recuperación.