Tras los dos terremotos del 24 de junio que dejaron más de 1.000 muertos, la presencia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en La Guaira y Caracas quedó en un segundo plano y alimentó preguntas sobre su capacidad de respuesta.

La vocería se concentró en Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, mientras en el terreno se describían militares en centros de acopio y en el registro de voluntarios del Poliedro de Caracas.

Militares en centros de acopio y en el Poliedro

Miraflores anunció la militarización de La Guaira poco después de declararla zona de desastre, pero la presencia siguió siendo insuficiente. El sábado 27 de junio, efectivos castrenses eran los encargados de llenar el registro de voluntarios en El Poliedro de Caracas, mientras ciudadanos removían escombros con las manos ante la falta de personal para ayudar a rescatar a personas atrapadas bajo las edificaciones.

La madrugada del domingo 28 de junio, Delcy Rodríguez difundió en Telegram un video en el que aseguró que en el Complejo Deportivo José María Vargas los militares trabajaban en un centro de acopio, el más grande para la región. Según dijo, allí se clasificaban ropa, medicamentos y comida para distribuirlos a centros de refugio y hospitales.

Una respuesta limitada para una tragedia mayor

«La capacidad de respuesta del Estado ha sido muy limitada. El papel de nuestras Fuerzas Armadas en las primeras horas y días ha sido sumamente escaso por no decir nulo, lugares muy afectados donde la presencia de militares y socorristas de México, El Salvador, Estados Unidos, Republica Dominicana fue oportuna y rápida, pero donde paradójicamente pese al equipamiento técnico en el que se han invertido millones de dólares, como ocurrió el pasado 3 de enero (captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores) quedaron muy mal en sus actuaciones y ahora más».

José Antonio Rivas Leone

El decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Criminológicas de la Universidad de Los Andes, José Antonio Rivas Leone, atribuyó ese bajo perfil a la limitada capacidad de respuesta del Estado, en un contexto que, a su juicio, refleja el deterioro institucional acumulado durante más de dos décadas de gestiones chavistas.

Una fuente que prefirió el anonimato dijo que dentro de la Fuerza Armada hay unidades melladas, tropas insuficientes y falta de entrenamiento para eventos como el actual. Añadió que los antiguos batallones fueron convertidos en las llamadas URRA, con poco perfil técnico para una emergencia de esta magnitud.

También sostuvo que los sistemas de comando, operativos y de control no están engranados para atender la emergencia. «No hay oficiales, no hay tropas, no hay entrenamiento, no hay logística», afirmó.

Ángel Rangel, exdirector de Protección Civil, coincidió en que falta una voz de mando frente a la tragedia. Recordó que le tocó dirigir la institución durante el deslave de Vargas, en 1999, y dijo que es inconcebible que los militares tengan recurso humano y equipos, pero que eso no haya funcionado por falta de una unidad de mando.

Rangel también señaló que el chavismo desmontó la estructura organizativa de la Fuerza Armada y la dedicó al control político y al orden interno, mientras persisten limitaciones para establecer mecanismos de información y comunicación para los ciudadanos.

La ayuda extranjera ocupó el terreno operativo

En recorridos por la entidad, los rescatistas de México, El Salvador, Estados Unidos y República Dominicana ocuparon labores de control del orden público ante la ausencia de los venezolanos. Estados Unidos envió al mayor general Kevin J. Jarrard, del Cuerpo de Marines, para encabezar un contingente de más de 200 hombres que participan en labores de rescate.

Las autoridades anunciaron una reunión con Jarrard y el encargado de negocios de la embajada estadounidense, Jonh Barret, para coordinar cómo recuperar la operatividad del aeropuerto de Maiquetía. El Comando Sur actualizó que envía un Elemento de Respuesta ante Contingencias para asistir al gobierno venezolano y a las autoridades de aviación en estudios, evaluaciones y gestión de aeródromos.

Venezuela, una zona sísmica atravesada por tres fallas

En la Conversa ARI-Con La Luz de este viernes 26 de junio, el general en retiro Ángel Rivero dijo que la catástrofe dejó en evidencia una baja capacidad de respuesta institucional. Explicó que Venezuela es una zona sísmica atravesada por las fallas El Pilar, San Sebastián y Boconó, y recordó estudios con asesoría de Japón en 2005 sobre los terremotos de Caracas de 1812 y 1967.

Rivero añadió que la Fuerza Armada debió desplegarse en unidades y sectores para el control y la gestión del desastre, algo que no ocurrió. A su juicio, prevaleció una visión política en personas que no tienen el tecnicismo ni el equipamiento necesario para salvar vidas.

  1. Los dos terremotos dejaron más de 1.000 muertos.
  2. En La Guaira hubo saqueos ante la presencia de funcionarios policiales y sin militares en la zona, según el recorrido citado.
  3. Ángel Rivero habló en la Conversa ARI-Con La Luz sobre la baja capacidad de respuesta institucional.
  4. Efectivos castrenses llenaban el registro de voluntarios en El Poliedro de Caracas.
  5. Delcy Rodríguez difundió un video desde el Complejo Deportivo José María Vargas defendiendo el trabajo militar en un centro de acopio.