El Congreso removió al mandatario tras el derrumbe de Ueno Bank y la presión por sus vínculos con el grupo empresarial detrás de la entidad.
El Congreso de Paraguay destituyó este viernes a Santiago Peña, después de la crisis abierta por Ueno Bank y de un juicio político impulsado por legisladores de la oposición y del propio oficialismo. El mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero el Parlamento no la aceptó y siguió adelante con el proceso.
En un mensaje grabado, Peña dijo que tomó la decisión para preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También pidió disculpas y aseguró que su prioridad era la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en el sistema financiero.
La caída de Ueno Bank
La crisis se aceleró cuando el Banco Central del Paraguay anunció el inicio de un procedimiento de disolución de Ueno Bank, tras concluir que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. Hasta semanas antes, la entidad era presentada como una de las historias de crecimiento más llamativas del sistema financiero paraguayo.
Ueno Bank había celebrado su transformación en banco a finales de 2023 con cifras que sus directivos consideraban un éxito: más de 500.000 clientes y la incorporación al sistema financiero de unas 140.000 personas que antes no tenían cuenta bancaria. En septiembre de 2026 aseguraba tener más de tres millones de clientes en un país de 6,5 millones de habitantes y procesar más de tres millones de transacciones al día.
La entidad tiene sus orígenes en Financiera El Comercio, fundada en 1976. Fue comprada por el Grupo Vázquez en abril de 2021, operación autorizada por el Banco Central en septiembre de ese año. Dos años después obtuvo permiso para convertirse en Ueno Bank y en 2024 absorbió a Visión Banco, con lo que sumó más de un millón de clientes, una amplia red de sucursales y una de las mayores bases de depósitos del sistema paraguayo.
El control mayoritario seguía en manos del Grupo Vázquez, presidido por Federico Miguel Vázquez Villasanti, quien se puso a disposición de las autoridades judiciales después de que la Fiscalía ordenara su captura. Entre los detenidos figuran Juan Manuel Gustale, presidente de Ueno Bank; Julio Rey Fernández, vicepresidente; Mariana Torres Rubiani, directora titular; Diego Duarte Schussmuller y Alejandro Gómez Abente, miembros del directorio; Diana Leticia Mongelós González, vicepresidenta segunda; y Miguel Ángel Almada Frutos, vinculado a Ueno Seguros y al grupo empresarial.
La oposición acusó a Peña de conflicto de intereses, de permitir el uso indebido de fondos de pensiones y de encubrir irregularidades. La crisis también golpeó al entonces titular del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding, por sus vínculos con la entidad y su grupo empresarial.
Horacio Cartes, líder del Partido Colorado, anunció el respaldo del oficialismo al juicio político y habló de “latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”. El expresidente sostuvo que era necesario “reencauzar la institucionalidad” de la República.
El economista e investigador Orkun Saka afirmó que el caso va más allá de la mala gestión de un banco y sostuvo que una sola corporación terminó concentrando los ahorros de la mayoría de los adultos del país y cientos de millones de dólares de fondos de pensiones. También señaló que el Banco Central ya había advertido sobre préstamos excesivos a empresas vinculadas a los propietarios.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.