El gobierno de Colombia expulsó este viernes 6 de noviembre a 80 venezolanos hacia la frontera con el estado Táchira, tras señalarlos por conductas delictivas o por sanciones administrativas acumuladas durante su permanencia en Bogotá.

Traslado desde Bogotá hasta Cúcuta

Migración Colombia ejecutó el procedimiento después de verificaciones en varios sectores de la capital. El grupo estaba integrado por 74 hombres y seis mujeres.

Entre los sancionados, tres cumplían condenas judiciales por hurto y concierto para delinquir. El resto registraba llamados de atención policial por porte ilegal de armas, consumo o expendio de sustancias estupefacientes e irrespeto a la autoridad.

Los ciudadanos expulsados fueron llevados desde el Comando Aéreo de Transporte Militar, en Bogotá, hasta Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander, donde fueron entregados a los organismos de migración y seguridad ciudadana del territorio venezolano.

El gobierno colombiano añadió que diez de los individuos entregados quedaron aprehendidos al ingresar al país por órdenes de captura vigentes emitidas por tribunales nacionales.

El presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, defendió la medida en un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X. «He dado una instrucción clara: quienes vengan a Colombia a delinquir no pueden encontrar refugio en nuestro territorio», afirmó al ratificar su línea dura en seguridad ciudadana e interdicción migratoria.

Según datos divulgados por la Presidencia de Colombia, entre el 7 de agosto y el 29 de octubre de 2026 los organismos de seguridad deportaron o expulsaron a 812 personas extranjeras e impidieron el ingreso al país a otras 867.

Las medidas han generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos y colectivos de migrantes en la región, ante el aumento de los operativos de verificación en las principales capitales colombianas.