Michiko Kodama, superviviente de Hiroshima y secretaria general adjunta de Nihon Hidankyo, sostuvo que ser víctima de la bomba atómica no terminó el 6 de agosto de 1945. Dijo que las enfermedades y el estigma acompañan a los hibakusha durante toda la vida y pueden afectar incluso planes de matrimonio o de tener hijos.
La organización que agrupa a los afectados recibió en 2024 el Premio Nobel de la Paz. Kodama, nacida en Hiroshima en 1938, visitó Madrid por primera vez de la mano de la Alianza por el Desarme Nuclear y dejó una frase clara: “Ojalá nos hubieran dado antes el Nobel”.





