Carmen Marcos y sus hijas siguen en la sala de espera de la UCI del Hospital Universitario de Toledo con una certeza que hasta hace poco parecía lejana: Rafael Hernández despertó este domingo, cuatro días después del accidente ferroviario de Urda. El hombre, de 55 años, viajaba en el primer vagón del AVE cuando el tren embistió otro convoy y quedó entre los heridos más graves.
Un despertar celebrado como un alivio familiar
Rafael permaneció sedado desde el miércoles, con lesiones muy graves y un pronóstico complicado. Cuando abrió los ojos, su esposa entró al box y comenzó a cantarle Si te vas, de Robe Iniesta, la misma canción que su hija le había puesto al oído mientras seguía inconsciente. En un vídeo que conserva la familia, se ven los dedos del paciente marcando el ritmo sobre la camilla, ya fuera de la sedación.
“Las posibilidades eran superlimitadas”, dijo Carmen Marcos al relatar el momento en que el hombre volvió a responder. Según contó, Rafael llegó consciente al hospital y tuvo que ser intervenido por fracturas en el fémur, una fractura abierta en la tibia, el esternón roto, una herida abierta en el abdomen y contusiones en la cara y el cuerpo.
La familia sigue en Toledo mientras mejora la evolución
Este lunes, los parientes de Rafael tenían una hora más de visita en la UCI, después de que empezaran a mejorar varios ingresados. La familia, que vive en Tres Cantos, se mantiene estos días en un apartamento cercano al hospital. Carmen Marcos ya pudo hablar con su marido en persona y también con amigos por videollamada.





