Felipe VI afronta en Madrid uno de sus desafíos diplomáticos más incómodos desde que llegó al trono hace más de 12 años. La XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra este miércoles y jueves, lo coloca al frente de una cita en la que coincidirán los mandatarios de 22 países de habla española y portuguesa de Europa y América.

Un foro con 22 países y una agenda tensa

Como anfitrión, al rey le corresponde presidir la cumbre y ordenar los debates de los jefes de Estado y de Gobierno. Fuentes de la organización reconocen que no será una tarea sencilla en un encuentro marcado por la presencia del presidente argentino Javier Milei y del español Pedro Sánchez.

Los insultos de Milei marcan el ambiente

Milei calificó hace menos de dos semanas en Madrid a Sánchez de “impresentable dictador”, “corrupto” y “autoritario”. Según las fuentes consultadas, si el mandatario argentino repitiera ese tono durante la cumbre, Felipe VI podría verse obligado a retirarle la palabra para evitar que la cita se descontrole.