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León XIV arroja flores al mar en Arguineguín en recuerdo de los migrantes muertos en la ruta canaria

León XIV arroja flores al mar en Arguineguín en recuerdo de los migrantes muertos en la ruta canaria

León XIV lanzó este jueves una corona de flores al mar en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, en homenaje a los migrantes fallecidos en la ruta atlántica hacia Canarias. El gesto siguió la estela de Francisco, que hace 13 años visitó Lampedusa para denunciar el drama migratorio y arrojó flores al mar por las víctimas del Mediterráneo.

Un homenaje en silencio en el muelle de Arguineguín

Después de un discurso centrado en las responsabilidades de Europa frente a la crisis migratoria, el pontífice estadounidense se acercó a un lado del muelle, uno de los puntos de España con más llegadas de migrantes, y dejó caer al agua una corona que le habían entregado antes dos jóvenes migrantes.

La escena se desarrolló en un ambiente de recogimiento, en silencio, mientras sonaba la melodía tradicional canaria Nube de hielo. Más tarde, otros migrantes que perdieron a algún familiar en el océano también lanzaron flores al mar.

Las cifras de la ruta canaria

Desde 2014, cuando Naciones Unidas comenzó a registrar las muertes en la llamada Ruta Canaria, se han contabilizado 2.760 fallecidos. Esa cifra es una estimación mínima, según sus responsables, porque no incluye numerosos naufragios en los que no hubo sobrevivientes para dar cuenta de lo ocurrido.

Organizaciones que trabajan directamente con los migrantes consideran que el balance real es mucho mayor. Caminando Fronteras ha documentado 26.466 muertes y desapariciones en embarcaciones precarias que intentan llegar a Canarias desde 2019, incluidas 635 solo en lo que va de año.

Arguineguín, otro símbolo del drama migratorio

Si Lampedusa fue hace 13 años la llamada “vergüenza” de Europa, por las muertes de migrantes a pocas millas de la costa, en 2020 el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, pasó a ser conocido como el “puerto de la vergüenza”. En ese lugar permanecieron cerca de 2.300 personas durante varios días, hacinadas y a la espera de que las autoridades determinaran si podían entrar y bajo qué condiciones.

Tras el homenaje, León XIV bendijo una cruz elaborada con cayucos, las embarcaciones precarias en las que viajan los migrantes, colocada junto a una imagen de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros. Con esta visita, además de cumplir el deseo de Francisco de viajar a Canarias, el pontífice reforzó su mensaje sobre migración. Arguineguín se ha convertido así en su Lampedusa, un enclave que el papa estadounidense, de nacionalidad peruana, visitará también el próximo 4 de julio.

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