León XIV lanzó este jueves una corona de flores al mar en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, en homenaje a los migrantes fallecidos en la ruta atlántica hacia Canarias. El gesto siguió la estela de Francisco, que hace 13 años visitó Lampedusa para denunciar el drama migratorio y arrojó flores al mar por las víctimas del Mediterráneo.
Un homenaje en silencio en el muelle de Arguineguín
Después de un discurso centrado en las responsabilidades de Europa frente a la crisis migratoria, el pontífice estadounidense se acercó a un lado del muelle, uno de los puntos de España con más llegadas de migrantes, y dejó caer al agua una corona que le habían entregado antes dos jóvenes migrantes.
La escena se desarrolló en un ambiente de recogimiento, en silencio, mientras sonaba la melodía tradicional canaria Nube de hielo. Más tarde, otros migrantes que perdieron a algún familiar en el océano también lanzaron flores al mar.
Las cifras de la ruta canaria
Desde 2014, cuando Naciones Unidas comenzó a registrar las muertes en la llamada Ruta Canaria, se han contabilizado 2.760 fallecidos. Esa cifra es una estimación mínima, según sus responsables, porque no incluye numerosos naufragios en los que no hubo sobrevivientes para dar cuenta de lo ocurrido.
