El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) emitió nuevas directrices internas que prohíben a sus agentes participar en persecuciones vehiculares a alta velocidad y restringen los controles viales a funcionarios que hayan recibido una capacitación especial.
La medida quedó oficializada en un memorando firmado por el director ejecutivo asociado de la entidad, Marcos D. Charles, y apunta a cambiar la forma en que opera la división de Operaciones de Ejecución y Deportación.
La orden de no seguir a los vehículos
La instrucción pide a los agentes desistir de perseguir a los vehículos que se nieguen a detenerse. En su lugar, el protocolo establece que deben anotar los datos del automóvil para continuar la investigación por otras vías.
Con ello, el ICE busca reducir el riesgo de situaciones de mayor peligro durante este tipo de intervenciones, que en los últimos meses se habían vuelto más tensas.




