Venezuela podría ubicarse entre los 11 mayores productores mundiales de café verde al cierre de la cosecha de 2026, según la proyección expuesta por Andrés Álvarez, presidente de la Federación Nacional de Caficultores de Venezuela (Fedeandes), en medio de lo que el sector describe como una etapa de recuperación sostenida.
La eliminación de controles de precios marcó el repunte
Álvarez atribuyó este crecimiento a decisiones económicas adoptadas en años recientes. En particular, señaló que la eliminación de la regulación de precios del café en 2018 actuó como un impulso para la actividad, al devolver rentabilidad a la cadena de valor del rubro.
De acuerdo con el dirigente gremial, ese cambio produjo un efecto inmediato en el sector primario. Productores que habían abandonado la actividad retomaron sus labores agrícolas, en un contexto que favoreció la expansión de la siembra.
La superficie dedicada al cultivo de café en el país pasó de 190.000 a 230.000 hectáreas, una variación que el sector presenta como una de las señales más visibles de la recuperación.
Portuguesa busca espacio en el café de especialidad
En esta nueva etapa, Fedeandes sostiene que Venezuela avanza hacia una fase de modernización y mejora de calidad. Como parte de ese proceso, Álvarez indicó que el estado Portuguesa se encuentra en trámite para ingresar a una zona protegida para la producción de café de especialidad.
Ese reconocimiento, según explicó, apuntaría a reforzar el perfil internacional del café venezolano dentro de un segmento de mayor valor agregado.
Las exportaciones llegan a 21 países
Álvarez también afirmó que la producción venezolana mantiene presencia en 21 países. Aunque destacó esa expansión comercial, planteó la necesidad de seguir abriendo mercados internacionales sin perder los destinos habituales que ya compran café venezolano.




