La costarricense Rebeca Grynspan volvió a encabezar la votación informal del Consejo de Seguridad para elegir al próximo secretario general de la ONU, en una jornada que mantuvo bloqueado el proceso por la falta de acuerdo entre las grandes potencias.

La emiratí Lena Nusseibeh, que en los últimos días había generado especulaciones por su entrada en la carrera y por el respaldo de su país a los rebeldes de las Fuerzas de Apoyo Rápido en la guerra de Sudán, quedó en la cuarta posición. La consulta llega después de la votación del 16 de octubre, cuando los siete candidatos recibieron el veto de al menos dos de las potencias con asiento permanente.

Ese resultado había alimentado la idea de que una figura externa podía abrirse paso hacia el consenso, pero la nueva ronda redujo esa posibilidad.