El oficialismo no cerró el dictamen y la negociación por el Presupuesto 2027 quedó abierta en Diputados. Aliados y opositores piden cambios en discapacidad, combustibles, universidades y…
Las conversaciones por el Presupuesto 2027 quedaron empantanadas en la Cámara de Diputados después de que el oficialismo levantara la reunión de comisión en la que buscaba conseguir el dictamen de mayoría. Entre aliados y opositores dialoguistas persiste la expectativa de que recién el 25 de noviembre pueda avanzar la media sanción.
Mientras una decena de legisladores se alista para viajar a Estados Unidos por las elecciones legislativas, desde el PRO, la UCR y los bloques provinciales aseguran que todavía no recibieron una respuesta concreta a sus principales pedidos. En esa lectura, la negociación sigue abierta, pero sin señales firmes de acuerdo.
Discapacidad, combustibles y universidades, en el centro de la disputa
Uno de los puntos más sensibles sigue siendo el financiamiento para Discapacidad. Aunque en el Congreso se aprobó recientemente una nueva ley con amplio respaldo, los aliados observan con atención si el Ejecutivo retirará los artículos del proyecto que incluían un fuerte ajuste en ese sector. Entre legisladores aliados, el reclamo es claro: quieren definiciones y no solo gestos.
También aparece el reclamo por la reducción del impuesto a los combustibles líquidos. Tanto aliados como opositores duros sostienen que el Gobierno incumple la ley al no destinar lo recaudado al mantenimiento de las rutas nacionales y, en cambio, usar esos fondos para reforzar el superávit fiscal. Para ese sector, el margen de negociación en ese punto es muy reducido.
El financiamiento universitario, a su vez, abrió diferencias dentro de la oposición dialoguista. El proyecto presupuestario asigna un poco más de $7 billones para las universidades nacionales, mientras que el Consejo Interuniversitario Nacional reclama un piso de $11 billones para sostener su funcionamiento. En ese marco, parte de la UCR pone el foco en las universidades de sus distritos y en las que controla políticamente, mientras otro sector impulsa un planteo más general.
Las provincias también empujan sus propios pedidos
En el frente de los gobernadores del norte hubo una señal positiva con la resolución que reglamenta los subsidios a la energía eléctrica por “zona cálida”. Ese respaldo había sido una pieza de negociación para acompañar la reducción de subsidios al gas en las zonas frías. De todos modos, entre esos mandatarios persiste la idea de que la herramienta podría cambiarse por resolución, por lo que prefieren que quede fijada por ley.
Otro reclamo con pocas chances de resolución inmediata es la baja del impuesto a los combustibles líquidos. Los legisladores que lo impulsan sostienen que la presión fiscal es alta y que el efecto sobre las rutas y la actividad productiva se siente en todo el interior.
La discusión por el financiamiento universitario también se mezcla con la tensión territorial. En el norte, algunos diputados admiten que sus prioridades pasan por las obras viales y por los reclamos concretos de sus provincias, más que por una pelea nacional sin contraprestaciones claras.
El PRO, por su parte, tampoco obtuvo respuestas sobre los temas que afectan de forma directa a los distritos que gobierna. Su principal exigencia sigue siendo la regularización de las deudas de la Nación con la Ciudad de Buenos Aires por coparticipación. Ese punto, además, se cruza con las conversaciones electorales entre los libertarios y Jorge Macri.
En paralelo, Mauricio Macri admitió que no hubo avances en una eventual alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza. Dentro del mismo paquete de reclamos aparecen la reducción del IVA al huevo y sus derivados, una medida que tendría impacto en Entre Ríos, y mayores precisiones sobre los fondos para las cajas previsionales no transferidas a la ANSES.
El último foco de resistencia está en la derogación de la movilidad automática de la Asignación Universal por Hijo y del Sistema Único de Asignaciones Familiares. Desde el Gobierno, en cambio, sostienen la intención de “desindexar” la economía para contener la inflación. Con ese escenario, las conversaciones seguirán al menos durante las próximas dos semanas, atravesadas por las elecciones estadounidenses y la visita del papa León XIV a la Argentina.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.