Los comicios de mitad de período volverán a medir el peso de Donald Trump en el Congreso. La Cámara completa se elegirá y el Senado renovará 35 escaños.
El martes 3 de noviembre se celebran elecciones en Estados Unidos para decidir quién ocupará el Capitolio y no la Casa Blanca. Se trata de las elecciones intermedias, que se realizan exactamente a mitad de camino entre dos presidenciales.
La Cámara baja y el Senado se ponen en juego
En esta jornada, los votantes elegirán a los 435 miembros de la Cámara de Representantes, cuyos escaños se asignan según la población de cada circunscripción. También se renovarán 35 puestos del Senado, la cámara alta del Congreso, donde cada estado tiene dos asientos sin importar su tamaño.
Los senadores tienen mandatos de seis años y, en cada elección intermedia, solo se somete a votación cerca de un tercio de la cámara. Además, en 36 estados también se elige gobernador o gobernadora, un cargo clave porque allí se toman decisiones sobre aborto, educación y la organización electoral.
Trump enfrenta una prueba para conservar su mayoría
Actualmente, los republicanos tienen el control de ambas cámaras, pero con márgenes estrechos. En la Cámara de Representantes hay 218 republicanos, 214 demócratas, un independiente que suele votar con los republicanos y dos escaños vacantes.
En el Senado, la cuenta es de 53 republicanos, 45 demócratas y dos independientes que suelen alinearse con los demócratas. Si la cámara queda empatada, el vicepresidente rompe la igualdad con su voto, un papel que hoy recae en JD Vance.
Las elecciones intermedias suelen leerse como un referéndum sobre el presidente y el partido en el poder. J. Miles Coleman, analista electoral del Centro de Política de la Universidad de Virginia, dijo en 2022 que cuando la gente está satisfecha el oficialismo obtiene mejores resultados, y cuando hay descontento, le va peor.
Texas aparece entre las disputas más ajustadas
Los demócratas necesitan ganar cuatro escaños para quedarse con la mayoría en el Senado y solo tendrían que sumar cuatro puestos en la Cámara de Representantes para alcanzar los 218 votos necesarios. Entre las contiendas más abiertas figuran distritos de Iowa, Virginia y Montana.
En Texas, la carrera senatorial aparece muy cerrada. Según las últimas encuestas mencionadas, James Talarico está empatado con Ken Paxton. De concretarse una victoria demócrata allí, sería un resultado inusual: desde 1994 ningún demócrata ha ganado en ese estado a nivel estatal.
Para Donald Trump, el resultado de estas elecciones puede facilitar o complicar su margen de maniobra. Si los republicanos conservan ambas cámaras, le resultará más sencillo impulsar su agenda; si los demócratas avanzan en una o en las dos, tendrá más obstáculos para aprobar cambios en política interior y exterior.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.