España y Marruecos acordaron este jueves 30 de julio reforzar la coordinación para afrontar la crisis migratoria en Ceuta y revisar medidas para la entrega, lo antes posible, de las personas que entraron de manera irregular en esa ciudad norteafricana española.
El Ministerio español del Interior habló de una “ejemplar colaboración” entre ambos países en materia migratoria, en medio de la entrada de entre 1.500 y 2.000 inmigrantes que nadaban desde Marruecos, según datos de las autoridades locales.
Un acuerdo para frenar la crisis en Ceuta
Interior sostuvo además que las redes de tráfico de personas están “instrumentalizando” una sentencia judicial para fomentar el flujo de migrantes indocumentados hacia España, mayoritariamente jóvenes.
El Tribunal Supremo español confirmó a inicios de julio que la ley de extranjería no permite aplicar el rechazo en frontera, también conocido como “devoluciones en caliente”, a los inmigrantes interceptados en alta mar.
En su comunicado, el ministro agradeció a las autoridades marroquíes los esfuerzos de los últimos días, que impidieron miles de intentos de entrada irregular.
Grande-Marlaska viaja a Ceuta tras los cruces
Miles de jóvenes marroquíes llegaron este jueves a la frontera entre Castillejos y Ceuta para tratar de cruzar la valla que separa ambas ciudades, según pudo comprobar EFE. Cientos de ellos saltaron las vallas de protección y accedieron a Ceuta.
Mientras tanto, el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este viernes a Ceuta debido a la crisis migratoria. La ciudad pidió al Gobierno español que cierre la frontera con Marruecos de manera “urgente e inaplazable”.
Grande-Marlaska ha permanecido en contacto con su colega marroquí, Abdelouafi Laftit, según el Ministerio.
