En una emotiva misa en homenaje a las víctimas del desastre minero en el sudeste de Brasil, el arzobispo de Belo Horizonte afirmó este jueves que la tragedia es fruto de la «idolatría del dinero» y exigió una investigación.
«Lo que vimos acontecer es fruto de la idolatría al dinero. Precisamos de una sociedad que genere trabajo, oportunidades. Que el lucro no pase por encima de personas. Detrás de esa tragedia están miles de millones de lucro. Brasil necesita cambiar», clamó Walmor Oliveira de Azevedo, arzobispo de Belo Horizonte, ante los ojos llorosos de decenas de vecinos de Brumadinho, una localidad de 39.000 habitantes a 60 km de Belo Horizonte (la capital de Minas Gerais).
Hace siete días, la ruptura de un dique que contenía residuos mineros, propiedad de la empresa Vale, provocó un tsunami de lodo que mató 110 personas y dejó más de 230 desaparecidos, según el último balance. La mayoría de las víctimas eran empleados de la empresa.
Al caer la noche, este jueves, familiares y amigos acudieron en masa a la Iglesia Matriz de Sao Sebastiao, en Brumadinho.
