Un mono de pelaje negro y labios rosáceos-naranjas fue confirmado como una nueva especie en la República Democrática del Congo, tras ser observado en el Parque Nacional Lomami, en la región centro-oriental del país.
La identificación llegó después de una búsqueda e investigación que incluyó grabaciones de audio, fotografías y estudios genéticos detallados.
Claves

- —El animal fue detectado y fotografiado en las copas de los árboles de la selva tropical.
- —Los conservacionistas lo habían visto por primera vez en 2008, pero solo obtuvieron una foto borrosa.
- —Tras otro avistamiento 10 años después, un equipo internacional confirmó que era una especie previamente desconocida.
Una especie escondida en el dosel de la selva
Los conservacionistas que trabajan en la zona reportaron haber visto al curioso animal por primera vez en 2008, aunque entonces solo lograron una imagen borrosa.
Diez años después hubo otro avistamiento, y eso impulsó a un equipo internacional a buscarlo y estudiarlo en profundidad. Los resultados fueron publicados en la revista especializada PLoS One.

Junior Amboko, estudiante de doctorado en la Universidad Atlántica de Florida, dijo a BBC News que fue una “sensación increíble” mirar la cara de un animal que tan poca gente sabía que existía.
El nombre Colobus congoensis y su valor ecológico
El equipo, integrado por expertos de la República Democrática del Congo, Estados Unidos y Alemania, clasificó al animal con el nombre en latín Colobus congoensis, en reconocimiento a la diversidad natural del país.
La profesora Kate Detwiler, de la Universidad Atlántica de Florida, explicó que estos monos africanos “no tienen pulgares” y son herbívoros del dosel arbóreo, por lo que cumplen un papel crítico en el ecosistema.

Detwiler añadió que podrían ser importantes en el procesamiento de semillas y en la germinación de la selva. También señaló que sus marcas faciales podrían servir como señal visual para otros animales o para identificar a posibles parejas.
Los investigadores creen que la especie es rara y que solo vive en una parte de la selva donde encuentra el alimento y el hábitat necesarios. Además, son cazados por su carne, por lo que esperan que la clasificación ayude a su protección oficial.
Amboko recordó que entrevistaron a personas en 52 aldeas cercanas a donde viven los animales, pero solo en ocho afirmaron haberlos visto. Algunos lugareños ya lo conocían con el nombre común de Likweli.
La especie aún plantea muchas preguntas, y el plan de los investigadores es seguir con una exploración más detallada para estimar su población y estudiar su comportamiento.
