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Oro, bitcoin y petróleo alimentan paralelos con crisis de 1929 y 2008

El avance del oro antes de la guerra en Irán, la caída del bitcoin y la volatilidad del petróleo están reactivando comparaciones entre 2026 y dos…

Close-up image of Bitcoin stacks on a reflective surface symbolizing digital currency and wealth.

El avance del oro antes de la guerra en Irán, la caída del bitcoin y la volatilidad del petróleo están reactivando comparaciones entre 2026 y dos episodios clave de la historia financiera moderna: el colapso bursátil de 1929 y la crisis de 2008.

Señales cruzadas en distintos mercados

La lectura parte de Mike McGlone, estratega senior de materias primas de Bloomberg Intelligence, quien reúne señales de varios activos para plantear una posible reversión de tendencias después de años de valorizaciones récord.

Su análisis destaca que la volatilidad del mercado accionario estadounidense sigue cerca de mínimos de varias décadas frente a la mayoría de las materias primas, mientras la relación entre la capitalización bursátil y el Producto Interno Bruto de Estados Unidos se ubica en niveles parecidos a los observados antes del desplome de 1929.

En esa misma línea, McGlone considera que el oro llegó a máximos históricos antes de la guerra entre Israel e Irán, que el bitcoin comenzó a retroceder y que el petróleo podría seguir un recorrido similar al de 2008.

El estratega afirma que “el desplome del bitcoin está adquiriendo un contagio de auge y caída” y que el crudo es “uno de los principales candidatos para seguir un camino similar al de 2008”.

Petróleo bajo presión por la oferta

Uno de los paralelos más claros del informe aparece en el mercado petrolero. McGlone sostiene que el patrón de máximos y mínimos descendentes del crudo desde el pico cercano a US$147 por barril registrado en 2008 pudo haberse reforzado con el repunte del primer trimestre de 2026.

Bloomberg Intelligence señala que los excedentes combinados de producción en Estados Unidos y Canadá se acercan a 8 millones de barriles diarios, un nivel que podría seguir presionando los precios.

En ese contexto, el estratega estima que “podrían ser necesarios US$40 por barril de WTI para reducir los excedentes de Estados Unidos”. Incluso, el informe plantea que en escenarios extremos el petróleo podría acercarse a niveles de US$20.

La comparación con 2008 no se limita al mercado energético. Ese año, el crudo alcanzó máximos históricos poco antes de que la inflación en Estados Unidos se desacelerara con fuerza. El índice de precios al consumidor pasó de 5,6% en julio de ese año a una contracción de 2,1% en 2009.

McGlone ve similitudes con la situación actual y asegura que existen “paralelos para el crudo y el IPC en 2026 desde plataformas más bajas”.

Al mismo tiempo, el informe marca una diferencia frente a la crisis financiera global: a finales de 2007, la capitalización bursátil estadounidense equivalía a cerca de 1,2 veces el PIB, mientras que hoy esa relación ronda 2,6 veces, un nivel más cercano a los excesos previos a 1929.

Bitcoin, oro y una posible reversión más amplia

La segunda advertencia del informe se centra en la divergencia entre varios activos financieros. Bloomberg Intelligence destaca que la capitalización bursátil de Estados Unidos respecto al PIB está en su punto más alto desde 1928-1929, mientras los bonos del Tesoro muestran una de sus mayores debilidades relativas frente al oro en cuatro décadas.

McGlone describe este comportamiento como un patrón de “mandíbulas de cocodrilo”, en referencia a la creciente separación entre acciones y bonos. Históricamente, divergencias de esa magnitud han terminado corrigiéndose.

En ese escenario, el bitcoin ocupa un lugar central. El informe sostiene que la criptomoneda podría estar funcionando como un indicador adelantado de una reversión más amplia en los activos de riesgo. Según el estratega, “los recientes aumentos de las OPI podrían parecerse al lanzamiento de los ETF de criptomonedas en 2024, que precedió al pico”.

La comparación apunta a una lógica similar: expansión del entusiasmo inversor, entrada masiva de participantes y precios ya en niveles elevados. En palabras de McGlone, “la venta de los iniciados al público general a valoraciones elevadas y la formación de un ápice de precios podrían ser lo que el bitcoin en caída está anticipando”.

La misma dinámica aparece en las materias primas. Bloomberg Intelligence afirma que su índice de commodities sigue una trayectoria parecida a la de 2008, aunque con una diferencia: entonces la energía lideró tanto el ascenso como la caída posterior, mientras que en 2026 el protagonismo recayó sobre los metales preciosos.

El índice spot de metales preciosos de Bloomberg fue el único gran segmento de materias primas que alcanzó nuevos máximos este año, pero también empezó a perder impulso. La plata, por ejemplo, acumulaba una ganancia cercana a 60% en su pico de enero, aunque para mediados de junio mostraba una caída aproximada de 5%.

Para Bloomberg Intelligence, el incremento de la volatilidad en activos como el oro, la plata, el petróleo y el cobre frente al S&P 500 sugiere que los riesgos en los mercados de materias primas podrían estar disminuyendo después de los fuertes movimientos de este año.

La lectura de fondo es que varios mercados que encabezaron las ganancias recientes podrían estar cerca de un punto de inflexión. Si la volatilidad de las acciones se mantiene inusualmente baja frente a estas señales, los ajustes podrían extenderse a otros segmentos del mercado durante la segunda mitad de 2026.

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