El Kospi surcoreano cayó 4,5% hasta 6.516,27 puntos en una jornada marcada por la venta de acciones vinculadas con la inteligencia artificial y por la cautela de los inversores ante el riesgo geopolítico y energético.
La presión fue mayor en Corea del Sur, donde Samsung Electronics bajó 4,3% y SK Hynix retrocedió 4,2%, en medio de la revisión de las valoraciones que habían subido con fuerza durante el impulso global de la IA.
Samsung y SK Hynix arrastran al mercado surcoreano
El mercado surcoreano había recibido un fuerte impulso durante el entusiasmo por la inteligencia artificial, pero el avance de esas acciones dejó espacio para ventas de toma de ganancias. Los inversores empezaron a cuestionar si algunas compañías estaban cotizando con expectativas demasiado exigentes.
Ese cambio de ánimo también reflejó la sensibilidad del sector frente a los planes de inversión en infraestructura de IA, que han alimentado dudas sobre la sostenibilidad de los precios.
La tensión en Medio Oriente y el debate sobre la IA pesaron sobre Asia
La jornada también estuvo marcada por la guerra entre Estados Unidos e Irán, con nuevas operaciones estadounidenses durante la novena noche consecutiva y respuestas iraníes contra aliados de Washington en Medio Oriente. El conflicto añadió presión a los mercados energéticos y reforzó la preocupación por el suministro mundial.
Además, el lanzamiento del modelo chino Kimi K3 reactivó el debate sobre una posible burbuja en las acciones de inteligencia artificial. Moonshot AI presentó el sistema como un modelo de código abierto, en un contexto en el que los inversores siguen midiendo el costo real de competir en este sector.
En otras plazas asiáticas, el Taiex de Taiwán cayó 0,5%, mientras el Hang Seng de Hong Kong subió 2,4% hasta 25.143,05 puntos y el índice compuesto de Shanghái avanzó 0,9% hasta 3.796,28 unidades. En Australia, el S&P/ASX 200 cedió menos de 0,1% hasta 8.791,30 puntos, y en India el Sensex bajó 0,6%.
La cautela se extendió a Europa, donde el FTSE 100 británico perdió 0,4% hasta 10.561,22 puntos en las primeras operaciones, mientras el CAC 40 francés subió 0,3% hasta 8.362,37 unidades y el DAX alemán ganó 0,3% hasta 24.905,61.
Los futuros de los índices estadounidenses también mostraron avances leves, en una sesión condicionada por la combinación de tensiones geopolíticas, petróleo más caro y una reevaluación de las acciones tecnológicas.
En Wall Street, la semana anterior ya había dejado señales de presión: el S&P 500 bajó 1% hasta 7.457,69 puntos, el Dow Jones perdió 0,8% hasta 52.146,42 unidades y el Nasdaq Composite cayó 1,4% hasta 25.520,24 puntos.
La lectura del mercado fue clara: el apetito por la inteligencia artificial sigue vivo, pero la concentración en acciones de chips y las dudas sobre las valoraciones pueden amplificar las caídas cuando los inversores deciden asegurar ganancias.
