Nabil Fahmy pidió a Washington y Teherán bajar la tensión tras advertir que la crisis en el golfo Pérsico puede derivar en más pérdidas y violencia.
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy, pidió este domingo a Estados Unidos e Irán que frenen de inmediato la escalada de tensiones en Oriente Medio, al advertir sobre “graves repercusiones” y el riesgo de una “destrucción mutua”.
En un comunicado, exhortó a ambas capitales a retomar la desescalada sin demora, en medio de un escenario que, según dijo, agravará las pérdidas para todas las partes y se produce en un contexto de recesión económica que afecta al entorno internacional.
La advertencia sobre el golfo Pérsico
Fahmy señaló que la situación es especialmente delicada en el golfo Pérsico, donde advirtió sobre el peligro de caer de nuevo en “un ciclo interminable de violencia”. A su juicio, la crisis solo provocará mayores pérdidas y podría desembocar en una destrucción mutua.
El líder del organismo panárabe condenó “enérgicamente” los recientes ataques iraníes contra varios países árabes, a los que calificó de “inaceptables”, y sostuvo que las naciones de la región ya han rechazado la guerra y no deben asumir el costo de su continuidad.
85 ataques y cierre de Ormuz
La crisis se reactivó el 11 de julio, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado el memorando de entendimiento bilateral firmado a mediados de junio con la República Islámica. Washington reanudó entonces los bombardeos y Teherán respondió.
Desde entonces, la Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado 85 ataques con misiles y drones contra bases e instalaciones con presencia de EEUU en países vecinos como Kuwait, Baréin, Catar o Jordania.
Irán también retomó las agresiones contra el tráfico en el estrecho de Ormuz y decretó el cierre de la vía marítima “hasta nuevo aviso”. Fahmy exigió que se cumpla lo firmado por Teherán y Washington el 17 de junio, incluido el compromiso con la libertad de navegación bajo el amparo del derecho internacional.
El secretario general insistió en que la vía marítima no debe usarse como “instrumento de presión o chantaje económico” y reiteró que la negociación y el diálogo son la “única forma de resolver todas las cuestiones pendientes”.