Dos encuestas recientes sugieren que votantes republicanos y demócratas en Estados Unidos prefieren un marco federal único para regular los mercados de…
Dos encuestas recientes sugieren que votantes republicanos y demócratas en Estados Unidos prefieren un marco federal único para regular los mercados de predicción, por encima de un esquema dividido entre estados. Los resultados aparecen en medio de una disputa creciente entre la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, CFTC, plataformas como Kalshi y Polymarket, y reguladores estatales que consideran que ciertos contratos de eventos, en especial los deportivos, chocan con las leyes locales de apuestas.
Mayoría por una norma nacional
Entre los votantes republicanos consultados, 48% dijo que prefiere reglas federales uniformes para estos mercados, mientras 27% se inclinó por la regulación estatal. En una encuesta separada aplicada a votantes demócratas, 45% respaldó una supervisión federal y 35% optó por que cada estado establezca sus propias normas.
El memorando también indicó que solo 8% de los votantes encuestados considera que las plataformas de mercados de predicción deberían ser ilegales en Estados Unidos. Además, en ambos partidos hubo mayorías a favor de que los consumidores tengan la posibilidad de decidir si participan o no en este tipo de productos.
Mayor interés entre los jóvenes
Las mediciones también encontraron una mayor receptividad entre personas menores de 35 años. Según Global Strategy Group, más de la mitad de los encuestados de ese grupo etario dijo haber mostrado interés en usar mercados de predicción o haberlos utilizado antes.
Ese interés ayuda a explicar por qué el sector ha ganado peso en la discusión política y regulatoria. Estos mercados permiten comprar y vender contratos vinculados al resultado de eventos futuros, desde indicadores económicos y elecciones hasta el clima, decisiones de política pública o deportes.
Sus defensores los presentan como herramientas para procesar información colectiva y cubrir riesgos. Sus críticos, en cambio, advierten que pueden funcionar como apuestas encubiertas, sobre todo cuando los contratos giran alrededor de eventos deportivos.
La pugna entre la CFTC y los estados
La controversia gira en torno a quién tiene la última palabra sobre estos productos. La CFTC sostiene que los contratos de eventos negociados en plataformas bajo su órbita forman parte de los mercados de derivados y, por tanto, deben quedar bajo regulación federal. Michael Selig, presidente de la agencia, ha defendido que la CFTC tiene jurisdicción exclusiva sobre estos mercados.
Los estados no comparten esa lectura en todos los casos. Reguladores estatales han planteado que algunos contratos ligados a deportes pueden violar leyes locales sobre apuestas, incluso si se ofrecen dentro de la estructura de los mercados de predicción.
Litigios en Illinois y Kentucky
La disputa se intensificó esta semana. Kalshi demandó al gobernador de Illinois, JB Pritzker, y a otros funcionarios estatales por una nueva ley que exige a los operadores de mercados de predicción obtener una licencia estatal. La empresa sostiene que esa medida entra en conflicto con la legislación federal.
Ese mismo día, la CFTC demandó a Kentucky después de que reguladores estatales acusaran a Kalshi, Polymarket y otras plataformas de operar servicios ilegales de apuestas deportivas. Antes de esa acción, el fiscal general de Kentucky, Russell Coleman, había anunciado medidas contra varias compañías por presuntamente ofrecer plataformas de apuestas o juegos no autorizadas bajo la ley estatal.
El foco en los contratos deportivos
La controversia se concentra especialmente en los contratos vinculados con deportes. Para los estados, ese tipo de productos se parece en la práctica a las apuestas deportivas, una actividad que suele estar regulada a nivel local mediante licencias, impuestos y reglas de protección al consumidor.
Las plataformas y sus defensores responden que los mercados de predicción no funcionan como casas de apuestas tradicionales, sino como mercados entre usuarios donde los precios reflejan expectativas agregadas sobre eventos futuros. Bajo esa interpretación, deberían ser tratados como contratos financieros supervisados por la CFTC.
Daniel Wallach, abogado especializado en derecho deportivo, cuestionó el diseño de las encuestas. En X, señaló que omitir el tema de las apuestas deportivas resulta problemático porque ese es precisamente el centro de la disputa entre los estados y las plataformas de predicción.
Un debate con alcance nacional
La discusión sobre los mercados de predicción se ha convertido en un punto de choque entre innovación financiera, protección del consumidor y soberanía regulatoria. Un marco federal único daría mayor claridad a las plataformas y evitaría que deban cumplir reglas distintas en cada estado.
Sin embargo, los gobiernos estatales temen perder capacidad para aplicar sus leyes sobre apuestas, resguardar a los consumidores y controlar actividades que históricamente han regulado dentro de sus fronteras. En ese contexto, la CFTC también abrió recientemente un proceso regulatorio sobre contratos de eventos y determinaciones de interés público, lo que podría abrir paso a reglas más específicas sobre qué mercados pueden operar bajo supervisión federal y cuáles podrían quedar restringidos.
Mientras continúan los litigios en Illinois, Kentucky y otros estados, el debate sigue abierto sobre hasta dónde llega la autoridad federal y qué margen conservan las jurisdicciones estatales.