Los bonos de Venezuela retrocedieron este lunes 22 de junio a su nivel más bajo en dos meses, mientras los inversionistas aguardaban un informe clave…
Los bonos de Venezuela retrocedieron este lunes 22 de junio a su nivel más bajo en dos meses, mientras los inversionistas aguardaban un informe clave sobre la carga de deuda del país y sus perspectivas económicas. La caída ocurrió en medio de una ola de ventas que ha golpeado tanto a la deuda soberana como a los bonos de Pdvsa.
Los bonos de Venezuela cayeron a mínimos de dos meses en todos sus vencimientos. Los títulos que vencen en 2027 perforaron por primera vez desde el 10 de abril el nivel de US$0,50, mientras que los emitidos por la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) también registraron descensos.
Mercado pendiente del DSA
La presión sobre los precios refleja la expectativa por la publicación, prevista para este mes, de un informe sobre la situación económica y un análisis de sostenibilidad de la deuda, conocido como DSA. Ese documento serviría de guía para las negociaciones con los acreedores y podría convertirse en referencia para una de las reestructuraciones de deuda soberana más grandes y complejas de la última década.
En mayo, Venezuela puso en marcha formalmente una reestructuración de una deuda estimada entre US$150.000 millones y US$200.000 millones. En ese proceso, la administración gubernamental interina contrató a Centerview Partners como asesor financiero.
Incertidumbre entre analistas
Ramiro Blázquez, estratega de StoneX, señaló que la ausencia de novedades sobre el DSA puede estar aumentando la incertidumbre en torno al proceso, especialmente porque el mercado ya habría descontado un desenlace relevante. Agregó que, en un escenario más conservador, se apuntaría a un recorte más profundo de la deuda.
El adelanto en la elaboración del informe también elevó el escepticismo en Wall Street. Venezuela apenas ha retomado la publicación de algunos datos macroeconómicos básicos y aún no ha completado una revisión independiente de sus finanzas ni ha pedido asistencia al Fondo Monetario Internacional (FMI), factores que complican la posibilidad de un marco creíble para la reestructuración.
Los analistas de Barclays, Alejandro Arreaza y Jason Keene, advirtieron en un informe reciente que una oferta demasiado favorable en el mercado corre el riesgo de ser percibida como insostenible.
Caídas acumuladas desde mayo
La baja de este lunes se suma a la ola de ventas que se ha producido desde el inicio de la reestructuración. Según datos recopilados por Bloomberg, los bonos soberanos han generado pérdidas cercanas al 6% para los inversionistas desde mediados de mayo.
Desde enero, la administración de Donald Trump ha respaldado los esfuerzos para impulsar la producción de petróleo y reabrir la economía a la inversión extranjera, lo que ha alimentado expectativas sobre un reinicio político en Venezuela y una eventual salida para su pesada carga de deuda.
Sin embargo, todavía persisten obstáculos. Entre ellos figura la publicación del DSA y el hecho de que Venezuela no puede iniciar conversaciones formales con los acreedores sin autorización de la administración estadounidense, debido a que las sanciones del Departamento del Tesoro de EE.UU. impiden tanto un intento de reestructuración como una nueva emisión de deuda.