Un grupo de aproximadamente 15 detenidos por su presunta vinculación con la denominada Operación Gedeón inició una huelga de hambre hace seis días. La medida de protesta surge como respuesta al incumplimiento de promesas sobre posibles excarcelaciones y para exigir el respeto a sus derechos fundamentales.

Denuncias de irregularidades procesales

Los reclusos manifestaron su descontento mediante un documento donde detallan una serie de irregularidades en su proceso judicial. Entre las principales denuncias se encuentran la falta de revisión de sus expedientes, la ausencia de respuesta a los recursos de apelación presentados por la defensa y la aplicación de lo que califican como una justicia selectiva.

Asimismo, los detenidos señalaron haber sido víctimas de coacción física y psicológica para obligarlos a admitir los hechos imputados, además de denunciar agresiones físicas durante las audiencias de presentación y precarias condiciones de reclusión.

Situación en el centro de reclusión

La protesta se desarrolla en el Centro de Reclusión para Procesados Militares (Cenapromil), ubicado en Fuerte Guaicaipuro, en el estado Miranda. Aunque se desconoce el estado de salud exacto de los manifestantes, la dirección del recinto notificó a los familiares que se les está suministrando suero para la hidratación.

Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la ONG Foro Penal, confirmó la situación y señaló que la organización se encuentra evaluando el caso para brindar acompañamiento tanto a los detenidos como a sus familiares.