La fotógrafa exhibe en el Museo de Roma en el Trastevere una serie sobre el sismo del 24 de junio y otras grietas del país. La muestra reúne más de 60 imágenes en cuatro proyectos.
Las fracturas visibles e invisibles de Venezuela, incluidas las dejadas por los terremotos del 24 de junio, se exhiben desde este miércoles en Roma en la muestra Las grietas, de la fotógrafa Fabiola Ferrero, dedicada a la memoria de las miles de víctimas y desaparecidos en el doble sismo.
Una exposición sobre el sismo y sus heridas
La sede del Museo de Roma en el Trastevere acoge un recorrido de más de 60 imágenes agrupadas en cuatro proyectos fotográficos que comparten la metáfora de la grieta para reflexionar sobre la historia venezolana.
La exposición abre con fotografías de la cobertura que Ferrero hizo del terremoto de junio, al que la autora describe como “la más fuerte y triste” que ha hecho en su país. En esos días, marcados por el caos y la magnitud de la catástrofe, también hubo solidaridad y el trabajo de voluntarios.
Uno de los bloques se titula “Muros susurrantes”, en referencia a la expresión de Oreanna, una especialista en rescates retratada en la muestra, quien relataba cómo escuchaba susurros entre los escombros mientras buscaban en las zonas afectadas. Esa mujer logró salvar a siete personas.
Las imágenes hablan de la destrucción arquitectónica y de las miles de vidas interrumpidas de forma repentina, con fotografías de recuerdos familiares entre escombros, gestos de dolor e impotencia de los supervivientes y escenas de apoyo entre voluntarios.
Del petróleo y las reinas al país que quedó detrás
Ferrero también cuestiona dos clichés de la historia venezolana: la riqueza petrolera y las reinas de belleza. En el bloque “No oigo los pájaros”, la grieta se relaciona con la búsqueda de un ideal de país que, a juicio de la fotógrafa, no necesariamente es real.
Por ese proyecto, que explora las consecuencias culturales y humanas de las transformaciones de Venezuela, Ferrero obtuvo uno de los galardones del premio World Press Photo en 2023.
Otro espacio de la muestra revisa el imaginario de las “Reinas” y la idealización de un país a través de los concursos de belleza. Para Ferrero, esas figuras representaban un supuesto ideal de nación “glamorosa, exitosa, bella, llena de ‘glitter’”.
La exposición cierra con “Contramonumento”, concebido durante su residencia artística en Roma con motivo de la concesión del Premio de Fotografía promovido por la Organización Internacional Italo-Americana. Allí retrata grietas en monumentos y estatuas para enfrentar la imagen de lo eterno con “lo efímero, lo triste, lo roto y lo sensible”.
Ferrero dice que la fotografía que le gustaría hacer de Venezuela es una de reconstrucción. “Quisiera que toda mi generación y las que vienen puedan también retratar a un país desde otros lentes y que no sean siempre atravesados por tanta grieta y tanto dolor”, afirma.