La Comisión de Investigación Ferroviaria elevó el balance provisional mientras siguen sin precisarse todos los heridos.
Los fallecidos por el choque de trenes ocurrido el miércoles en Urda, en España, subieron a 74, de acuerdo con la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, que dio su primera comunicación oficial sobre el número de víctimas.
El organismo indicó que el balance sigue siendo provisional y añadió que aún hay una cantidad «muy elevada de heridos» pendiente de confirmar. Hasta ahora, los datos sobre víctimas habían sido ofrecidos por los servicios de emergencia desplegados en el lugar.
La comisión señaló además que su equipo investigador permanece en la zona desde la mañana del miércoles, cuando se produjo la colisión. En ese siniestro, el segundo de este tipo registrado este año en España, al menos un argentino murió y otro compatriota continúa desaparecido.
Cómo ocurrió el accidente
El choque se produjo a las 08:54 hora local, 09:54 GMT, cuando un AVE de Renfe con 397 personas a bordo, que iba de Madrid a Sevilla, embistió por detrás a un tren detenido de Iryo que transportaba 147 pasajeros, entre ellos un bebé. El impacto hizo que varios vagones cayeran por un terraplén.
Más tarde, Felipe VI y Letizia visitaron a los heridos ingresados en el Hospital Universitario de Toledo, donde hay más de veinte hospitalizados y quince permanecen en estado crítico. El jefe del Estado pidió «seguir avanzando aún con ese dolor, sin olvidar nunca la herida que nos dejan tantas personas que han perdido la vida, que nos faltan, que les faltan a sus familias» e instó a mantenerse «unidos y con dignidad».
Sobre lo ocurrido antes del choque, fuentes cercanas a Iryo afirmaron que la maquinista intentó desbloquear el tren en dos ocasiones y luego buscó asistencia en el centro de control de la empresa, sin recibirla. Esas mismas fuentes sostuvieron que cada intento de reiniciar el sistema tras una caída de las señales de seguridad LZB tarda entre tres y cuatro minutos, y plantearon como hipótesis que la caída en 63 kilómetros pudo dificultar el arranque.
También dijeron que el tren se detuvo al encontrar «una señal en blanco» y que, como marca el protocolo, inició conversaciones con el centro de control de Adif sobre la reanudación de la marcha. La maquinista informó desde la estación de Atocha, en Madrid, que el sistema no le permitía reiniciarlo y que seguía detenida en la señal de entrada de Urda. Mientras se gestionaba la conexión con el centro de control de Iryo, el AVE que venía detrás la impactó.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.