La cúpula del Partido Popular optó este jueves por mantener un perfil contenido tras el accidente ferroviario de Urda y la confirmación de que Fátima Báñez estaba entre las víctimas mortales. El impacto por la muerte de la exministra, muy querida en el partido, marcó el tono interno de una jornada en la que la dirección dio por hecho que primero debía respetarse el luto y después reactivar la ofensiva política.
El duelo por Báñez frenó la respuesta pública
La identificación del cuerpo de Báñez llegó 30 horas después del siniestro, una demora que, según el relato del texto, obligó a su familia a una espera angustiosa hasta que los bomberos pudieron recuperar los restos de los vagones. En el PP, ese desenlace amplificó la conmoción por la pérdida de una dirigente especialmente cercana a buena parte de la organización.
Feijóo mantuvo el perfil institucional
Alberto Núñez Feijóo se mantuvo el jueves en un tono institucional y evitó pedir dimisiones, aunque sí reclamó que se asuman responsabilidades políticas antes de que avance la investigación. En el partido, sin embargo, la lectura interna es que la tensión contra el Gobierno seguirá creciendo una vez pase el luto. Un dirigente resumió ese pulso con una frase que condensa el clima interno: “Con la dimisión de Puente no basta”.





