Los controladores del centro de coordinación de Atocha ordenaron al AVE 2080 seguir un protocolo equivocado antes de que embistiera al Iryo 6076 en Urda, en la provincia de Toledo, con un saldo de al menos 69 muertos y 58 heridos.

Un aviso técnico que debía activar otra respuesta

El maquinista del AVE comunicó a los supervisores de la red de Adif que tenía un “fallo de transmisión por bloqueo parcial”. Según el libro de normas del maquinista de Renfe y el criterio de tres expertos consultados, esa expresión técnica indicaba una desconexión del sistema LZB, la señalización que debe impedir que dos ferrocarriles coincidan en el mismo punto.

La pauta que, según expertos, correspondía aplicar

De acuerdo con esos testimonios, el aviso debió activar el protocolo LZB 3. Esa medida limita la velocidad del tren afectado a “marcha a la vista”, es decir, a una velocidad baja para que el maquinista pueda frenar a tiempo si detecta un obstáculo.