Alex Shevchenko, cofundador de Aurora, aseguró que su equipo logró identificar al responsable del hackeo contra NEAR Intents y le otorgó un plazo de 48 horas para la restitución voluntaria de los fondos sustraídos. El ciberataque, perpetrado el 1 de octubre, afectó al servicio de intercambio de criptomonedas y generó pérdidas tasadas en 3,8 millones de dólares.

Exigencia pública y carteras habilitadas

Mediante una advertencia difundida en redes sociales, Shevchenko especificó las direcciones correspondientes a redes como Bitcoin, BNB Chain, Ethereum y Solana para facilitar la devolución de los activos digitales. El ultimátum también abre la puerta a una divulgación responsable, mecanismo que permite a los piratas informáticos notificar fallas de seguridad de manera confidencial a cambio de incentivos económicos.

Aunque el vocero no reveló la identidad del atacante ni los métodos empleados para rastrearlo, insistió en que esta ventana temporal representa la última oportunidad para optar por la vía de la negociación antes de que se profundicen las acciones públicas.

Antecedentes de vulnerabilidades en la red

Este episodio revive la preocupación en torno a la seguridad de la infraestructura descentralizada, recordando lo ocurrido en abril con el protocolo Rhea Finance, un servicio que sufrió un desfalco millonario antes de lograr una recuperación parcial de los activos tras presiones similares. La efectividad de estos ultimátums en el ecosistema financiero descentralizado continúa evaluándose como un recurso de presión ante brechas de seguridad.