Ciudad

La resistencia de Omaira Aguirre en el callejón de La Guaira

A cien días de los sismos, los habitantes del histórico callejón Sal si puedes mantienen viva la memoria y la identidad guaireña.

La resistencia de Omaira Aguirre en el callejón de La Guaira

Al recorrer el casco histórico de La Guaira, específicamente al descender por la emblemática vereda conocida popularmente como el callejón «Sal si puedes», se respira una mezcla de historia y resiliencia. Este estrecho paso, donde las paredes apenas permiten abrir los brazos, ha sido testigo de los embates de la naturaleza a lo largo de los años, resistiendo tanto los embates del histórico deslave como los dos sismos registrados el pasado 24 de junio.

Casi al llegar a la salida de este tradicional corredor urbano, se encuentra la ventana donde suele descansar Omaira Aguirre, una vecina de toda la vida que conserva intactos los recuerdos de la zona. Al ser consultada sobre el origen del peculiar nombre del callejón, explica que proviene de la época colonial, cuando los españoles transportaban carga en mulas y burros. Debido a lo angosto del espacio, los animales chocaban con las paredes, lo que motivaba la expresión sobre la dificultad de transitar por el lugar.

Tradiciones y recuerdos de antaño

Más allá de la estrechez de sus calles, el lugar guarda memorias de una época comunitaria muy activa. Al recordar su juventud, la vecina relata cómo su ventana fue escenario de numerosas serenatas y parrandas navideñas. Las festividades decembrinas solían celebrarse de casa en casa, con aguinaldos, nacimientos abiertos a la comunidad y platos tradicionales compartidos entre todos los vecinos, una unión que caracteriza la identidad local de antaño.

Marcas del sismo y arraigo

A pesar de que las estructuras internas aún muestran las grietas y cicatrices provocadas por los recientes movimientos telúricos, comparadas por los lugareños con trazos de un mapa, el espíritu de permanencia se mantiene firme. Ante la pregunta sobre si consideraría abandonar la región tras el deslave y el doble evento sísmico, la respuesta es tajante y refleja el sentir de muchos guaireños que se niegan a dejar su tierra natal.

«Aquí hemos aguantado de todo. Yo no me voy de La Guaira», reitera con firmeza, asegurando que su nacimiento y su vida entera están arraigados en estas calles históricas que continúan en pie a pesar de las adversidades.

Síguenos

ThreadsX

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Ciudad