Las autoridades regulatorias de la Unión Europea mantienen bajo la lupa las operaciones de Binance, ante la sospecha de que el exchange de criptomonedas estaría aprovechando vacíos legales para continuar prestando servicios a usuarios dentro del bloque sin contar con la debida autorización. Según reportes del Financial Times, la firma estaría utilizando una figura conocida como «solicitud inversa» para atender a clientes europeos a través de su entidad en Abu Dabi.
El uso de la solicitud inversa bajo la lupa
La normativa europea exige que cualquier plataforma de activos digitales cuente con una licencia bajo el marco MiCA para ofrecer servicios o realizar publicidad en la región. Sin embargo, la «solicitud inversa» permite que una entidad opere si es el usuario quien, por iniciativa propia y sin mediación publicitaria, busca los servicios de la plataforma. Los reguladores han advertido que esta excepción debe interpretarse de manera restrictiva.
Ante los cuestionamientos, un portavoz de Binance afirmó que la empresa cumple con los requisitos regulatorios en las jurisdicciones donde opera y que se encuentran trabajando activamente para obtener la autorización bajo el reglamento MiCA.
Presión regulatoria y cambios en el marco legal
La vigilancia sobre las actividades de la plataforma se ha intensificado tras episodios previos. El pasado 24 de junio, la compañía retiró su solicitud de licencia en Grecia, un movimiento que diversos informes vincularon con presiones externas, aunque el regulador griego desestimó tales versiones. Recientemente, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) pidió a la Comisión Europea mayores facultades para supervisar a empresas extracomunitarias que buscan captar inversores europeos sin los permisos correspondientes.




