Europa pierde terreno agrícola frente a Brasil y EE.UU., advierte
Un estudio encargado por Bayer señala que la producción europea creció apenas un 0,1% anual entre 2011 y 2023, muy por debajo de la expansión de sus competidores globales.
La Unión Europea (UE) enfrenta el riesgo de quedar rezagada en la competencia agrícola global frente a potencias como Brasil, Estados Unidos y China. Un informe encargado por la empresa Bayer, que incluye un análisis económico de Oxford Economics, revela que la producción de cultivos en el bloque europeo creció apenas un 0,1% anual entre 2011 y 2023. En contraste, Brasil registró un incremento del 3,3% y Estados Unidos del 1% en el mismo período.
Desigualdad en el crecimiento productivo
Los datos muestran que la producción agrícola promedio en la UE fue solo un 2% mayor que en la década anterior, mientras que en Estados Unidos aumentó un 16%, en Canadá un 44% y en Brasil un 51%. China, Canadá e India lograron crecimientos anuales entre el 2% y el 3%, superando el promedio mundial del 2%. En el Reino Unido, la producción prácticamente se estancó.
La empresa advierte que esta brecha podría ampliarse si los agricultores europeos no acceden con mayor rapidez a nuevas tecnologías. El estudio se basó en encuestas a más de 8.000 consumidores y entrevistas a unos 90 agricultores de ocho mercados europeos.
Impacto económico y climático
Según Oxford Economics, la producción de cultivos y su actividad derivada aportan 246.000 millones de euros al producto bruto interno (PBI) de la UE y 5.700 millones al del Reino Unido. Sin embargo, los fenómenos climáticos provocan pérdidas anuales promedio de 17.400 millones de euros, equivalentes al 6,4% de la producción agrícola europea. Para 2050, estas pérdidas podrían escalar entre 24.800 y 28.900 millones de euros anuales.
Un obstáculo clave es la reducción de herramientas disponibles. Mientras otras regiones acceden a una mayor variedad de semillas y productos de protección, en Europa las autorizaciones regulatorias son más lentas. A inicios de la década de 2000, la UE contaba con más de 1.000 ingredientes activos autorizados para productos fitosanitarios; actualmente quedan alrededor de 420. En los últimos siete años, se perdieron 92 ingredientes activos y solo se incorporó uno nuevo de origen sintético.
Frank Terhorst, director de Estrategia y Sostenibilidad de la división agrícola de Bayer, afirmó que la UE y el Reino Unido enfrentan una creciente brecha de resiliencia. «Para contrarrestarla, la agricultura debe entenderse como un sector estratégico fundamental para la autonomía y la competitividad de Europa», señaló. El ejecutivo reclamó que la innovación llegue al campo con mayor rapidez, garantizando que los agricultores dispongan de suficientes soluciones.
Las encuestas muestran un amplio respaldo de los consumidores europeos a la tecnología agrícola. El 84% considera que garantizar la producción de alimentos es una cuestión de seguridad nacional y cree que los agricultores deberían tener acceso a las últimas tecnologías para mejorar cosechas y abaratar precios. Además, el 77% opina que reducir la burocracia ayudaría a producir suficientes alimentos, y el 63% tendría mayor predisposición a votar por un partido que apoye a los agricultores que utilizan nuevas tecnologías.
Matthias Berninger, director de Asuntos Públicos, Ciencia, Sostenibilidad y Seguridad, Salud y Medio Ambiente de Bayer, destacó que los europeos están más abiertos a la innovación de lo que muchos suponen. «Europa ha dedicado demasiado tiempo a lamentarse de los problemas en lugar de aprovechar las oportunidades», sostuvo, subrayando que el continente cuenta con buenos productores, conocimientos científicos y capacidad industrial que debe aprovechar mejor.