La inestabilidad en el servicio eléctrico en el estado Carabobo ha generado una crisis operativa sin precedentes para las pequeñas y medianas empresas de la región. Según datos aportados por María Auxiliadora Ávila, presidenta de la Cámara de Pequeños y Medianos Industriales y Artesanos de la entidad (Capemiac), el sector manufacturero local se encuentra operando, en promedio, a solo el 25% de su capacidad instalada.

Impacto en la productividad regional

La dirigente gremial detalló que los cortes recurrentes en el suministro eléctrico han derivado en un acumulado de hasta 140 horas de inactividad forzada cada mes. Esta interrupción constante no solo afecta los niveles de producción, sino que compromete directamente la estabilidad laboral de los trabajadores del parque industrial carabobeño, quienes enfrentan la incertidumbre de una infraestructura eléctrica incapaz de sostener la demanda productiva.

Exigencia de condiciones operativas

Ante la persistencia de la crisis, desde Capemiac han solicitado al Ejecutivo que evalúe el impacto real de las fallas en los servicios públicos sobre el tejido industrial. Ávila enfatizó que el sector no busca privilegios, sino condiciones mínimas para operar, señalando que las obligaciones fiscales y los compromisos comerciales de las empresas se mantienen vigentes a pesar de la falta de energía.

Como medida paliativa, la representante gremial propuso que al menos el 50% de la energía generada en la región sea destinada de forma prioritaria al abastecimiento del parque industrial y social de Carabobo, con el fin de mitigar el impacto negativo en la economía local.