Una única dosis de cabergolina administrada al finalizar la lactancia redujo aproximadamente un 50 % la incidencia de cáncer de mama en ratones genéticamente predispuestos y se vinculó a una disminución del 69 % del riesgo en mujeres menores de 50 años, según el estudio publicado en Cancer Discovery de la American Association for Cancer Research.
Resultados en modelos animales
El equipo trabajó con ratones portadores de alteraciones en los genes Brca1 y Trp53, que aumentan la vulnerabilidad al cáncer. Tras una única dosis de cabergolina al término de la lactancia, se observó una involución mamaria más completa, menor área ductal y una reducción significativa de células precursoras de tumores, lo que retrasó la aparición de neoplasias y disminuyó su incidencia en aproximadamente la mitad.
Evidencia retrospectiva en mujeres
Analizando datos de más de 150 000 mujeres de España y Noruega que habían recibido cabergolina por indicaciones médicas (supresión de lactancia, pérdida gestacional, etc.), los investigadores hallaron que las mujeres menores de 50 años que tomaron el fármaco presentaron un 69 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto respecto a las que no lo hicieron. Los autores advierten que se trata de una asociación observacional y que no se puede atribuir causalidad directa al medicamento.
Los científicos ya están preparando estudios prospectivos para evaluar si la administración de cabergolina al finalizar la lactancia puede convertirse en una estrategia preventiva real.
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