El jueves 15 de octubre, trabajadores y jubilados de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) realizaron una vigilia de 24 horas frente a la sede del holding para exigir el pago de utilidades que consideren dignas.

Demanda de utilidades

Los trabajadores presentaron un pliego de peticiones el 16 de septiembre y, al no recibir respuesta formal, intensificaron la presión con la vigilia. La cifra reclamada es de al menos $1.800 por trabajador, cifra que supera ampliamente los menos de $100 que recibieron el año anterior.

Isnaldo Rodríguez, dirigente sindical de Briqven, señaló que la falta de respuestas los obliga a seguir protestando hasta que se garantice una compensación que cubra la canasta básica y los gastos de la temporada navideña.

Reclamos de jubilados y contexto interno

Hugo Medina, presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar, advirtió que no aceptarán argumentos de falta de recursos, especialmente después de la reactivación de la exportación de aluminio primario en la unidad Venalum.

Luis Felipe Medina, trabajador de CVG Alcasa, reiteró que el monto solicitado debe ser suficiente para “hacer un plato navideño” y restablecer el bienestar social de sus familias.

Acusaciones de corrupción vinculadas a la protesta

La manifestación coincidió con la imputación de nuevos cargos contra el exministro de Petróleo Tareck El Aissami, por presuntos delitos de apropiación, tráfico de material estratégico y legitimación de capitales, hechos que, según los manifestantes, reflejan una corrupción que les ha arrebatado beneficios y ha desmantelado la producción de la CVG.

Los protestantes acusaron que la falta de meritocracia y la supuesta malversación de recursos en líneas de producción de Alcasa han contribuido a la crisis de las empresas básicas del sector.