Delvalle Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas, compareció este miércoles ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Costa Rica y describió lo que presenció el 11 de abril de 2002, cuando una multitud de opositores avanzaba hacia el Palacio de Miraflores.
Desde la azotea de un edificio cercano al Puente Llaguno, la periodista aseguró haber visto a personas vestidas de civil disparar contra la marcha que recorría la avenida Baralt. Posteriormente identificó a esos tiradores como partidarios del entonces presidente Hugo Chávez.
Denuncia de la inacción de la Guardia Nacional
Canelón relató que efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana llegaron al puente después de que comenzaran los disparos y, en lugar de detener a los civiles armados, entablaron una conversación amistosa con ellos, sin intentar frenar la violencia.
“Yo pensé que iban a poner preso a todas estas personas que estaban allí porque eran civiles, que estaban disparando, pero eso no ocurrió”, afirmó la testigo.
Contexto y temores de represalias
El 11‑A dejó 19 muertos y más de un centenar de heridos, marcando un punto de inflexión en la crisis política venezolana. Canelón explicó que, tras declarar en la audiencia, fue amenazada por dos de los hombres que había visto disparar, identificados como Atencio y Richard Peñalver, y que sigue temiendo represalias del poder político venezolano.
La testigo señaló que los mismos grupos que acompañaron al gobierno en 2002 continúan vinculados al poder actual, lo que alimenta su preocupación por posibles consecuencias.
Al concluir su testimonio, pidió que los hechos del 11‑A no se repitan y reivindicó el derecho de los ciudadanos a expresarse sin temor a la violencia.
Para más detalles, consulte el tweet de Gbastidas que documenta la audiencia.

