El Banco Central de Venezuela (BCV) informó que el país acumuló una inflación de 51,9% durante el primer bimestre de 2026, en un contexto marcado por el aumento de los precios y por la presión del tipo de cambio sobre la economía.
Suben los precios en enero y febrero
De acuerdo con el organismo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 32,6% en enero y de 14,6% en febrero. El BCV no publicaba cifras oficiales desde 2024.
El reporte señaló que la tendencia alcista estuvo liderada por los sectores alimentos, bebidas y comunicaciones. Especialistas, sin embargo, atribuyen el comportamiento inflacionario al incremento de la cotización del dólar.
Alza del dólar y presión sobre el bolívar
Entre enero y febrero de 2026, la divisa estadounidense pasó de 301,37 bolívares por unidad a 417,35 bolívares por unidad. Ese aumento de 38,4% equivale a una devaluación de 27,7% del bolívar.
Las cifras también apuntan a dificultades para garantizar liquidez de dólares y contener el repunte de la demanda, con el fin de evitar mayores presiones sobre el precio de la moneda extranjera.
En ese escenario, la incapacidad de sostener la producción petrolera aparece como uno de los principales obstáculos. Aunque se habían anunciado esfuerzos para reactivar esa industria, enero cerró con una caída y, durante los primeros 30 días de 2026, Venezuela no superó los 780.000 barriles por día.
Impacto en salarios y consumo
Con una inflación de 51,9% en el primer bimestre, la tasa anualizada se ubicó cerca de 600%, lo que profundiza el desajuste entre los precios y los ingresos de los hogares.
Desde 2022, el salario mínimo en los sectores público y privado se mantiene en 130 bolívares al mes, una cantidad equivalente a 0,30 dólares al tipo de cambio oficial. En contraste, la canasta básica para una familia de cinco integrantes supera los 600 dólares mensuales.
El deterioro del poder adquisitivo también se observa en el gasto individual. Según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), el consumo real de una persona pensionada puede superar los 200 dólares al mes solo en alimentos.