Portugal derrotó 2-1 a Croacia el jueves en un cierre caótico y polémico, resuelto por un cabezazo de Gonçalo Ramos en el descuento tras un pase de Rafael Leão.

El tanto coronó una remontada que había iniciado Cristiano Ronaldo, quien igualó desde el punto penal a los 68 minutos, mientras observaba la jugada decisiva desde el banquillo tras ser sustituido a los 81.

Ronaldo empató y Ramos resolvió al final

Croacia se había adelantado a los 53 minutos con un gol de Ivan Perisic, luego de un centro de Josip Sanisic. Desde entonces, el duelo quedó marcado por la presión sobre ambas áreas y por la presencia de dos veteranos que disputan su sexto y quinto Mundial, respectivamente: Cristiano Ronaldo y Luka Modrić.

El delantero portugués convirtió su penal por el centro, con el arquero lanzándose hacia la derecha, y celebró su primer gol en una fase de eliminación directa de un Mundial.

“Dominamos el primer tiempo. En el segundo, después del gol, fuimos presa del pánico, pero así es el fútbol”, dijo Cristiano. “Después del penal, pienso que todo mejoró un poco para nosotros. Generamos algunas oportunidades y creo que al final merecíamos ganar el partido”.

El VAR anuló el empate croata y desató la protesta

La tensión subió al máximo en los últimos instantes, cuando Croacia creyó haber empatado 2-2. Mario Pasalic marcó, pero la acción fue invalidada por fuera de juego después de la revisión del VAR, aunque el balón pareció provenir de un contrario.

La decisión provocó la protesta de los aficionados croatas, que lanzaron botellas al campo y silbaron al arbitraje. El árbitro había señalado gol en primera instancia.

El choque también dejó el cierre de la participación mundialista de Luka Modrić, quien llevó a Croacia al segundo y tercer puesto en 2018 y 2022. Al final, Cristiano y Modrić se abrazaron, tras haberse saludado entre sonrisas antes del sorteo inicial.

Portugal avanzó a la siguiente ronda y se medirá con España el lunes en los octavos de final.