El futbolista de la Real Sociedad lideró el triunfo de España con dos goles ante Austria, una victoria que dejó a La Roja clasificada de forma matemática para los octavos de final del torneo.
Un doblete para asegurar el pase
Al terminar el encuentro, el atacante dijo estar «contento y feliz por haber ayudado al equipo, por la victoria y por el pase de ronda». También subrayó la importancia de descansar antes del siguiente compromiso.
Oyarzabal añadió que Austria fue «una selección muy física», aunque destacó que el combinado español completó «un gran partido» y mostró su mejor versión competitiva.
El próximo rival no cambia el plan
De cara a la fase eliminatoria, el delantero fue directo: «Nos da igual el rival que venga». En su mensaje, insistió en que el grupo se mantuvo siempre «tranquilos y confiados».
Sobre sus objetivos individuales, aclaró que «la Bota de Oro no me preocupa». Además, explicó que su celebración con una ‘M’ estuvo «dedicada a mi hijo Martín».
