La NBA pondrá a prueba en sus ligas de verano una serie de innovaciones para simplificar el juego y mejorar el arbitraje. Entre ellas destaca una prueba piloto que permitirá un único tiro libre en faltas que, bajo el reglamento habitual, tendrían uno, dos o tres intentos.

Un solo lanzamiento para acelerar el ritmo

La nueva norma busca mejorar la fluidez del partido y se basa en una estrategia que la G League ya aplica con éxito desde la temporada 2019-20. Con este cambio, el tiro único equivaldrá a los puntos que se habrían disputado originalmente.

Sin embargo, la regla no estará vigente en todo momento. Se suspenderá en los dos últimos minutos del último cuarto y en todas las prórrogas, cuando el reglamento volverá a las condiciones estándar de la NBA.

Balón con sensor y pruebas en tres ciudades

La liga también introducirá un balón con un sensor integrado para detectar contactos con precisión. El dispositivo no altera el peso ni la sensación del esférico y servirá para recopilar datos que ayuden en futuras decisiones arbitrales.

El objetivo es determinar con exactitud qué jugador tocó el balón por última vez antes de salir de la cancha, una jugada que suele generar dudas.

Las pruebas arrancan este viernes

Ambas iniciativas fueron discutidas recientemente por el Comité de Competición de la NBA y se llevarán a cabo en las ligas de verano de California, Salt Lake City y Las Vegas.

El despliegue comenzará este mismo viernes con el arranque del California Classic, a partir del cual la liga evaluará los resultados para definir si extiende los cambios a mayor escala.