Egipto volvió a poner en cancha a un nombre que no pasa desapercibido: Hamad Fathy Abu Al-Rish, el dorsal 99 que mide 2,35 metros y regresó a la selección nacional tras casi una década sin aparecer en grandes citas internacionales.
El regreso del dorsal 99 tras la última convocatoria de 2017
La reaparición de Hamad Fathy Abu Al-Rish ha llamado la atención en las ventanas FIBA por una razón evidente: su estatura de 2,35 metros lo convierte en una presencia dominante bajo el aro.
Su última aparición con la selección egipcia se remontaba a la fase previa del Afrobasket 2017. Desde entonces, entre lesiones, cambios en la dirección técnica y problemas en su preparación, había quedado fuera de las grandes citas.
Un pívot que ya había pasado por el balonmano antes del salto al básquet
Abu Al-Rish no llegó al baloncesto por un camino tradicional. Antes probó suerte en el balonmano, donde su altura también resultaba un factor desequilibrante.
Su transición al deporte ráfaga llamó la atención de la selección egipcia por la ventaja que le daba en la pintura. En la actualidad, más allá del impacto visual, representa para Egipto una pieza útil para intimidar a los rivales en la zona y cerrar espacios cerca del aro.
La figura de 2,35 metros que volvió a hacerse viral
Sus acciones en la cancha, como capturar rebotes sin apenas saltar o machacar el aro casi de puntillas, ya circulan con fuerza en TikTok y X, antes Twitter.
En un baloncesto cada vez más marcado por la velocidad y el tiro exterior, un jugador de estas dimensiones sigue siendo una rareza que altera cualquier plan defensivo.
