En esta nueva edición los ‘gamers’ deberán unirse a una resistencia clandestina para recuperar un Londres en caída que fue tomado por criminales.
El videojuego Watch Dogs: Legion, desarrollado por la francesa Ubisoft, se sitúa en un distópico Londres y pretende llevar un mensaje esperanzador de cambiar al mundo, explicó su director creativo, Clint Hocking. «Quisimos despertar sentimientos de ansiedad con algunas de las amenazas que emergen en el mundo hoy. Pero al mismo tiempo mandar un mensaje de esperanza y de unidad, de que con acciones colectivas se pueden hacer cambios en el mundo», explicó Hocking el jueves 29-O a Efe. En esta nueva edición de «Watch Dogs», los ‘gamers’ deberán unirse a una resistencia clandestina para recuperar un Londres en caída que al tener un vacío de autoridades fue tomado por criminales.
«Los jugadores se darán cuenta de que no hay algo que vendrá a salvar el mundo por nosotros, se trata de mirar alrededor para cooperar en acciones colectivas para hacer cambios en el mundo. Así que usamos un tono oscuro y un mundo oscuro para motivar acciones, pero el mensaje es esperanzador», remarcó Hocking.
Watch Dogs: Legion es la tercera entrega de la franquicia Watch Dogs, un videojuego de mundo abierto, que ha vendido más de 40 millones de copias globalmente.
«Tuvimos química con ‘Watch Dogs’ 1 y 2 y hablamos de qué es lo que realmente trataba de decirnos ‘Watch Dogs’ como franquicia, nos dimos cuenta de que los jugadores deben ser el corazón de esto y es donde estamos», expresó Hocking. La principal virtud de la actual edición del videojuego, en palabras del director creativo, es la libertad de decisión que tiene cada jugador. Puedes tomar el rol de una pequeña mujer anciana o de un ingeniero que controle abejas robots. Hay muchas opciones innovadoras en los personajes», añadió. «Watch Dogs: Legion» salió a la venta el jueves 29-O y está disponible para Xbox One, PlayStation 4 y Windows PC, y en noviembre, cuando salgan las consolas de nueva generación, saldrá una versión para ellas.
