Kalel Langford, es un niño de 14 años, quien junto a su familia fue a visitar el Cráter de Diamantes, un parque estatal de Arkansas, Estados Unidos, donde realizó un afortunado hallazgo que ha hecho que su imagen esté dando la vuelta al mundo.
Después de pagar 10 dólares por la entrada, comenzaron a recorrer los encantos naturales del recinto. Hasta que en un momento, ya cerca de la orilla, algo en el suelo llamó su atención, miró con detención y logró divisar una piedra brillante.
“Estaba a sólo unos centímetros de una corriente de agua, con un montón de otras rocas que eran del mismo tamaño”, dijo Kalel, quien en ese momento aún no sabía que había encontrado una auténtica joya.
El niño le mostró el descubrimiento a su padre, Craig, quien sospechó que estaban ante un potencial gran negocio: “Sólo estuvimos en el parque durante unos 30 minutos cuando lo encontró. Su color era tan oscuro que no estábamos seguros si era un diamante, pero sabíamos que necesitábamos analizarlo”, contó el hombre.
