En los días de más calor, el aire acondicionado no solo enfría la vivienda: también produce agua de condensación, un subproducto que suele desperdiciarse. Aunque no es apta para el consumo, puede aprovecharse en varias tareas domésticas.
Para qué puede reutilizarse el agua
Entre los usos más habituales están el riego de plantas, siempre que no sean especialmente sensibles a este tipo de agua, la limpieza de suelos y otras superficies, y el llenado de la cisterna del inodoro.
Para recogerla, basta con colocar una botella o un recipiente en el desagüe del aparato y almacenar el agua que va generando. Son gestos sencillos que ayudan a reducir el consumo de agua potable en el hogar.
De dónde sale esa condensación
El agua que expulsa el aire acondicionado no procede del sistema de refrigeración, sino de la humedad presente en el aire.
