Esta historia es un ejemplo de que el amor puede superar cualquier obstáculo y que más allá del cuerpo físico, el espíritu es la verdadera esencia humana. Una bella modelo y maratonista, Turia Pitt y el policía Michael Hoskin siempre fueron novios felices. Ella, hace poco más de cuatro años, sufrió un trágico accidente durante una de sus competencias. Participaba en un maratón benéfico en Kimberley, en Sudáfrica, cuando se desató un incendio que atrapó a varios participantes y ella quedó severamente lesionada, con 65% de su cuerpo quemado.
Las secuelas físicas fueron muy duras pero más difícil fue enfrentar el impacto psicológico de un cambio de vida. Tuvo que someterse a más de 200 cirugías para intentar recuperar la funcionalidad de sus manos, la oxigenación celular de su piel y la reconstrucción de su rostro.
