Precisamente los koalas están entre las especies más afectadas. Más de 2.000, que representan el 25% de los que había en Nueva Gales del Sur, murió durante los incendios, que parecen imparables desde noviembre.
La información y las imágenes de la destrucción causada por el fuego angustiaron tanto a Owen Colley, un niño estadounidense de 6 años que vive Hingham, Massachusetts, que su madre, Caitlin Colley, le sugirió una manera de ayudar.
“Juntos se nos ocurrió esto. Hacer algunos koalas de arcilla y darlos en devolución a las donaciones de amigos y familiares”, contó Caitlin a CNN.
Pero lo que empezó como algo pequeño se convirtió en un fenómeno global. Los Colley crearon una campaña en GoFundMe con el objetivo de recaudar 1.000 dólares y en pocas semanas superaron los 100.000. Cada donación de 50 dólares o más recibe un koala a cambio, y Owen no tiene intenciones de dejar de hacerlos.
